Manatí antillano
(Trichechus manatus)

Familia: Trichechidae
Orden: Sirenia
Descripción
Uno de los animales en peligro de extinción mejor conocidos es
el manatí. El manatíes un mamífero acuático
de gran tamaño que puede medir hasta doce pies de largo y pesar
cerca de 3,500 libras. Su cuerpo es masivo, casi sin pelo y su piel es
gruesa y dura. Las patas delanteras se han modificado en forma de aletas
y el rabo es aplastado formando una especie de aleta poderosa para zambullirse.
No tiene patas traseras ya que su rabo es más eficiente para moverse
bajo el agua. Aunque el manatí pasa toda su vida en el agua, necesita
respirar aire fresco por lo que tiene que hacer viajes frecuentes a la
superficie del agua.
Información Biológica
Cada dos a cinco años la hembra da a luz una cría la cual
puede pesar 66 libras al nacer y medir de 3 a 4 pies de largo. La cría
depende totalmente de su madre y permanece con ella por lo menos dos años.
Solamente la hembra se encarga de cuidar a la cría, dándole
leche hasta que sus dientes están bien formados para comer alimentos
duros. El manatí es el único mamífero marino completamente
herbívoro. Su alimento principal lo constituye yerbas marinas y
plantas acuáticas que crecen en lugares poco profundos cercanos
a la costa o en los ríos. Los manatíes tardan de 4 a 6 años
en llegar a adultos y aparentemente pueden llegar a vivir hasta 60 años.
Distribución
El manatí antillano se encuentra, además de en Puerto Rico,
en las costas de otras Antillas Mayores, países del Caribe y del
Golfo de México. Al manatí se le encuentra donde hay abundante
vegetación acuática en agua dulce o salobre cerca de la
boca de los ríos, en bahías o áreas costeras de aguas
tranquilas en Puerto Rico. Sin embargo, también se puede encontrar
un poco mar afuera. No se sabe exactamente cuántos manatíes
hay en Puerto Rico, pero aparentemente el número no pasa de 200
individuos.
Amenazas
Existe evidencia de que tanto la contaminación de las aguas, como
el aumento en el tráfico de botes y "jet skis" están
afectando a los manatíes. El problema es que los conductores de
botes navegan sin cuidado y a velocidades altas ocasionando choques con
los manatíes. Estos choques resultan a veces en la muerte inmediata
del animal o en una muerte lenta por infección de las heridas.
Adicional a estos problemas, está la pesca de manatíes para
usar su carne, aceite y grasa. Además, hay casos de manatíes
que se enredan en redes de pesca que han sido dejadas sin vigilancia por
mucho tiempo. Muchos manatíes mueren ahogados en estas redes o
por infecciones causadas al cortarse con las mismas. La basura arrojada
al mar es otra causa de muerte de manatíes, ya que éstos
a veces se la tragan provocando sofocación o problemas digestivos.
Medidas de Conservación
El manatí antillano fue incluido en la lista federal de especies
en peligro de extinción en el 1967. Para reducir las causas de
muertes de manatíes es necesario, entre otras cosas, regular la
velocidad de botes y "jet skis" de manera que las colisiones
con éstos puedan evitarse. También las agencias deben tomar
medidas para asegurarse de que proyectos de construcción u otras
actividades humanas cerca de la, costa no les afecten, como ocurre con
la erosión hacia el mar causada por el movimiento de tierra o la
contaminación directa de las aguas con productos químicos.
La erosión muchas veces ocasiona que la calidad de las aguas costaneras
disminuya, afectando la vegetación submarina de la cual se alimentan
los manatíes.
Es necesario educar la ciudadanía para que conozca cuáles
son las áreas donde deben tener precaución al navegar un
bote debido al riesgo de chocar con un manatí. También es
importante que los pescadores se aseguren de vigilar sus redes para poder
liberar cualquier manatí (o tortuga) que se enrede en ellas. Además,
el pueblo debe aprender que "echar la basura al zafacón",
no sólo beneficia a los manatíes sino también a otros
animales y plantas, y finalmente a nosotros mismos.
Esta información es adaptada de una hoja informativa publicada
por el Fish and Wildlife Service.
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